31 de enero de 2014

La mansión del estanco

Este chalet/mansión fue construido en 1916 por encargo de un importante empresario conservero, y a manos de un arquitecto conocido de la época. Tiene unos 474 metros cuadrados distribuidos en sótano, 2 plantas y bajocubierta habitable.

Con el avance de los años, la casa acabó rodeada por la civilización y vio como sus últimos años de uso se veían reducidos a la mitad de la planta baja, que estaba ocupada por un estanco que cerró sus puertas en el año 2007. Por aquel entonces, el deterioro del resto del edificio era ya palpable, tanto es así que toda la estructura bajo el estanco estaba apuntalada para evitar su desplome.

El diseño exterior del edificio está protegido, no así su interior, aunque la escalera tiene bastante interés por ser un rasgo característico del arquitecto, que repite en varias de sus casas.



Empezamos por el estanco.









La cocina moderna de la casa, que da directamente al estanco. Según una placa que vi, antes fue un restaurante, con lo cual tiene sentido que la situasen allí.


Está bastante deteriorada porque han entrado a llevarse tuberías y el tejado encima está muy mal.





Salimos al hall de la casa, donde estaba la antigua entrada principal y la escalera. El suelo es de baldosa hidráulica, pero muy deteriorada.




Casi todos los techos son de madera y con esas molduras decorativas.






Otro baño contiguo al anterior, mucho más moderno. Ambos fueron construidos en una zona que originalmente era un porche rematado en arco con una escalera a la finca, que fue tapiada.



Una salita




 La escalera.






Salón lleno de ventanas, interpretación actualizada de las galerías típicas.




Un dormitorio, muy deteriorado por culpa de un agujero en el tejado justo encima.

El dormitorio de enfrente, enorme y con 4 puertas a la escalera y otras habitaciones







Una pequeña sala de estar, probablemente la zona más acogedora de la casa.





Vamos a la tercera planta, donde (a juzgar por la diferencia de acabados) vivía el servicio.





Dormitorios







Otra habitación más, sin ningún mueble y bastante siniestra. En una trampilla que daba a la zona bajo el tejado encontramos carteles de la empresa conservera del dueño de la casa. Nadie los había visto en años pues estaban todavía enrollados.



Estructura del tejado




Bajamos al sótano





La cocina original de la casa.


Y para acabar, la zona del estanco toda apuntalada por abajo y en un estado pésimo por culpa de la carcoma.



(Fecha del reportaje: 7/2013)

30 de enero de 2014

La casita del ferroviario

Esta pequeña casa fue construida a principios del siglo XX al lado de las vías, para alojar a una familia de ferroviarios, como se solía hacer en aquel momento. Cuando el control sobre el tráfico de trenes se empezó a centralizar, estas casas quedaron abandonadas ya que no se necesitaban trabajadores permanentes en cada estación pequeña.

Esta en concreto quedó abandonada en 1986, aunque al parecer alguien vivió en ella un tiempo después, aunque la mantuvo en buen estado y no la ensució ni destrozó como suelen hacer.










El cuarto contiguo era el salón, que conserva un sofá desvencijado, un sillón a juego y una silla.

La alfombra ya ni se ve del polvo que tiene.







Pasamos a la cocina, que es lo mejor de la casa.






Las escaleras son bastante empinadas y solo cabe una persona




Una tremenda araña en la ventana del final de la escalera



El primer dormitorio





El aseo, que solo contaba con un retrete y un grifo. La palangana azul que se ve a su lado probablemente haría las funciones de lavabo e incluso de ducha, ya que no hay más baños en la casa. 



Vista del pasillo.



El siguiente cuarto estaba vacío excepto por esto, en una esquina.



El último dormitorio es donde parece que ha vivido alguien en algún momento posterior al abandono, pero no en el momento del reportaje.






(Fecha del reportaje: 7/2012)